Más de 4000 personas disfrutaron del Tercer Festival de Arte y Cultura patagónicos

Una verdadera fiesta popular se vivió el sábado 23 de octubre en Aguada Guzmán, a 160 kilómetros de General Roca, con más de 4000 personas que bailaron, cantaron y disfrutaron del Tercer Festival de Arte y Cultura patagónicos.

La estepa rionegrina fue el escenario para que se convocaran artistas, estudiantes y familias, que se encontraron a 7 kilómetros de Aguada, en la ermita del Maruchito, aquel niño que murió por tocar una guitarra.

La historia de Pedro Farías, el Maruchito, dio origen a la procesión, una actividad que cada octubre se hace por la mañana. Sin embargo, el encuentro hoy excede al mito y se propone como un evento de carácter público, popular y de celebración de la cultura popular.

La jornada inició temprano, con decenas de colectivos, combis y autos que se sumaban al evento. La universidad dispuso un escenario mayor, por el que se compartieron los números previstos en el cronograma, como la presentación de Jonathan Ceballes, el encuentro de acordeones, el gran payador Saúl Huenchul.

La universidad participó con decenas de artistas, estudiantes, personal universitario, técnicos y choferes.

El rector del IUPA, Armen Grigorian, resaltó la relevancia de gestar un encuentro de estas características bajo el ala de la universidad. “Este Festival demuestra la importancia de que la universidad pública provincial llegue a cada rincón de la provincia y cumpla su rol con mucho orgullo y sentido de pertenencia. El IUPA no es una universidad para la élite. IUPA ofrece educación artística de élite para todos los rionegrinos y rionegrinas”.

Entre las novedades, el público disfrutó de la presentación de Adrián Vergés, Campeón Nacional de Malambo, quien coreografió “Malambo Negro”, una pieza que compartió con un elenco del departamento de Artes del Movimiento del IUPA en el escenario mayor.

“Es una fiesta popular muy hermosa, en un ambiente súper natural. Me encantó conocer la historia del Maruchito, es muy atrapante. Espero volver pronto”, recalcó el “Polaco” Vergés.

La fiesta incluyó presentaciones de Estepa, un ensamble de Música Popular; el cuarteto de malambo sureño; Sangre Gaucha, espectáculo folclórico de IUPA, entre otros.

María Pía Vivet, coordinadora pedagógica del área de Música de la Escuela de Arte Popular expresó: “Para mí, Maruchito 2021 fue alegría y esperanza, un volver a vivir luego se tanto aislamiento, incertidumbre y distancia. Reencontrarnos para disfrutar de los que hacemos cada uno con su arte y compartirlo y lo mejor volver al abrazo”.

“Como coordinador de Danzas de la Escuela de Arte Popular, no puedo hablar sin emocionarme. Fue un momento único el que vivimos: ví a toda la provincia bailando danzas folclóricas, acompañados por estudiantes de Arte Popular. Eso fue hermoso: todos tienen la oportunidad de formarse en danzas, y eso lo hace a este programa único en el país”, relató Marcos Fuentes. “Fue muy emocionante ver a la provincia convocada en este lugar”, añadió.

Toda la jornada se vivió con entusiasmo, ya que se acercaron miles de rionegrinos y rionegrinas a alentar a sus familiares, sobre todo, a estudiantes y docentes de las Escuelas de Arte Popular de toda la provincia.

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Hugo Quinteros, profesor de guitarra de Arte Popular de Mainqué, resumió su vivencia así: “Sintetizar con unas pocas palabras lo que vivimos este finde sería un poco egoísta. Ver tantos chicos de diferentes lugares, llegar de distintos puntos de nuestra provincia con su guitarra al hombro…Me deja el alma llena de emoción”.

Para Marcela Costa, profesora de Danzas Folklóricas de la Escuela de Arte Popular de Catriel, fue la oportunidad de generar un trabajo mancomunado y vivenciar “la hermosa experiencia de compartir nuestras danzas y nuestro malambo”. Según Marcela, la jornada permitió a estudiantes a disfrutar de números artísticos que los incentiva a continuar por este camino. “Hacemos votos para que la riqueza de nuestra cultura popular siga siendo expuesta en distintos puntos de la provincia”.

“Maruchito colmó a nuestra delegación de alegría y ganas de compartir, tantos bailarines y musicxs, gente devota esperando para ingresar al santuario desde todos los puntos de la provincia…Algo realmente impactante con mucha más magnitud y presencia que en 2019”, refirió Juan Curayan, docente de la EAP de Valcheta. Por su parte, estudiantes de guitarra de la profesora Roxana Sepúlveda, de la EAP de San Antonio Oeste, quedaron muy contentos: refirieron su admiración por el profesor Colo Parra, y se tomaron fotos con él.

La presentación de la Orquesta Sinfónica Universitaria fue otro de los hitos: 55 estudiantes de IUPA compartieron dos obras del repertorio clásico y luego el Malambo de Ginastera, una obra popular que conmovió al público.

“Para mí fue una satisfacción muy grande encontrarnos todos”, expresó Matías Guevara, docente de guitarra de la Escuela Popular de Valle Azul.

Cuando escuché la Sinfónica se me puso la piel de gallina, no pensé que me iba a pasar eso. Me senté solo, bien adelante. Los estudiantes, chochos. Fue una experiencia genial. Lo que dijo el rector me encantó, que el IUPA es para todos y hay que disfrutarlo. Es lo que sentí”, refirió. Según Matías, el viaje dejó esa sensación, de reírse, de disfrutar. “Fuimos sonrientes y volvimos sonrientes”, añade.

El cierre del encuentro fue otro encuentro de culturas. Cacho Lobello, el reconocido músico de rock, interpretó unos temas junto a estudiantes de Música Popular del IUPA.

“Todos los calificativos no alcanzan para describir las sensaciones vividas en este encuentro. Luego de más de un año doloroso para todos, la Pasión del Maruchito nos permitió reencontrarnos con el arte popular expresado por los estudiantes y profesores de toda la provincia. Dos palabras resumen la energía que caracterizó al festival: emoción y gratitud”, reflexionó Ricardo Casanova, prosecretario de Arte Popular y Desarrollo Territorial del IUPA, organizador del encuentro.